Tu Genograma: Cómo Dibujar el Mapa Básico de tu Red Invisible
Genograma es el mapa de tu Red Invisible. Dibuja los hechos (no la novela) y verás patrones, exclusiones y lealtades invisibles.
‘Gracias’: La Magia de la Gratitud en el Proceso de Sanación
Gracias. Gratitud Sistémica no es gracias por el dolor. Es el "Sí" del adulto que toma la vida y libera al niño herido del reclamo.
La Reconciliación: Más Allá del Perdón
La Reconciliación no es el perdón (sentimiento). Es un acto de orden (Asentimiento) que restaura tu lugar y te devuelve la energía.
Honrar a los Padres: El Movimiento Clave hacia la Vida
Honrar a los Padres es la clave. Dejar de juzgarlos (la guerra) te devuelve a tu lugar de "pequeño" y te libera para tomar tu propia vida.
¿Qué Esperar Después de una Constelación? El Movimiento del Alma en el Tiempo
Qué Esperar Después de una Constelación: No es un "efecto Wow!". Es una semilla que opera en el alma. El cambio es lento. Requiere confianza y no interferencia.
El Rol del Facilitador: Acompañar sin Intención y sin Miedo
El Rol del Facilitador es acompañar sin intención (para no contaminar) y sin miedo (al dolor), creando un vacío para que el alma sane.
Constelaciones FamiliaresEl Sistema FamiliarExcluidos y Destinos DifícilesLealtadesSanación y Crecimiento Personal
¿Por Qué a Veces una Constelación No se ‘Cierra’? La Sabiduría del Alma
Constelación que no se cierra no es un fracaso. Es la sabiduría del alma, que por lealtad o beneficio secundario, aún no está lista. Hay que respetar su ritmo.
¿Qué Pregunta Traer a una Constelación para que sea Efectiva?
Qué Pregunta Traer a una Constelación: No es tu historia (la novela). El campo necesita hechos (el mapa). Enfócala en ti, no en el otro, y ábrete.
Constelaciones Individuales vs. Grupales: ¿Cuál es la Diferencia?
Constelaciones Individuales vs. Grupales: Ambas acceden al campo. La grupal es un "teatro del alma" (visual). La individual es un "mapa íntimo"
Las Frases que Sanan: El Poder de la Palabra que Ordena el Alma
Las Frases que Sanan no son mantras, son enunciados de realidad. Restauran los Órdenes del Amor ("Yo soy el pequeño") y ordenan el alma.